El día que leí que teníamos que crear un avatar en Second Life para entrar en la Isla de la Udima, me provocó cierta ansiedad y curiosidad también. Una vez que conseguí darme de alta y entrar en el tutorial, la primera impresión fue “pero donde me he metido yo” y luego me resultó graciosísimo, nada más terminar el tutorial me socorrió, y digo bien, socorrió, un avatar muy agradable, me enseñó el funcionamiento , me ayudó a cambiarme de ropa y me invitó a tomar una copa de vino en una especie de picnic, pero debido a mi torpeza en aquel momento no fui capaz ni siquiera de sentarme. Gracias a él conseguí teletransportarme, volar, sentarme, bailar, etc. Sorprendentemente nos hemos hecho amiguetes, y un año después, seguimos teniendo contacto, bien por mensajes desde SL o por correos electrónicos.
Imagino que no seré la única curiosa que ha visitado virtualmente París, Ibiza , Amsterdan, Brasil, Andalucía (que por cierto es la Aldea del Rocío) y un sin fin de sitios en los cuales se pueden hacer cosas sorprendentes (practicar el inglés, bailar, ver cuadros, entrar en castillos, recibir cursos de infinidad de materias y otras cosas que no mencionaré y que me dejaron alucinada).
Me gustaría que este artículo sirviera para que todos los que ya conocemos SL contáramos nuestra experiencia a quienes todavía no lo conocen y quitarles el miedo a los que no se atreven a entrar a este mundo “raro”, se que hay compañeros que no han asistido a las clases virtuales por este motivo o simplemente porque no han sido capaces de llegar a la Isla de la UDIMA, a ellos, les diría que se animen, que pregunten a cualquier compañero o incluso al primer avatar que se cruce en su camino, se van a reír y también van a alucinar con algunos especimenes que merodean por ese segundo mundo, en el cuál he pasado algunos ratos muy agradables, tanto con compañeros de la UDIMA como con otras personas externa a ella.
Os adjunto una entrevista en la que se habla del futuro de Universidad en Second life.

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